Sin embargo, por sí misma, la caridad o asistencia de emergencia no llegará lejos en aliviar el querer y hambre cuando son causadas - como habitualmente sucede - por el estado primitivo de la economía de una nación. El único remedio permanente para esto es hacer uso de todos los medios posibles para proporcionar a estos ciudadanos la capacitación científica, técnica y profesional que necesitan y poner a su disposición el capital necesario para acelerar su desarrollo económico con la ayuda de métodos modernos. 

Mater et Magistra (“Madre y Maestra), Papa Juan XXIII, 1961 #163

Desde el fin de la Guerra Civil en 1992 y mucho antes, el pueblo de Guarjila, El Salvador ha vivido en pobreza perpetua. Desde aquellos tiempos, el envío de remesas por parte de trabajdorxs indocumentdxs en Estados Unidos ha sido la fuente de ingreso más grande para nuestras familias. Estas dinámicas económicas no solamente han dejado a un gran número de familias en pobreza sino que también han contribuido a uno de los problemas sociales actuales más graves: desintegración familiar. 

Las oportunidades económicas están gravemente limitadas en el Departamento de Chalatenango donde se ubica Guarjia. Guarjila es un caso ejemplar de una comunidad rural salvadoreña donde encontramos infraestructura limitada y escasez laboral. La situación en las grandes ciudades no es mucho mejor debido a que también enfrentan un déficit habitacional, pobreza extrema, crimen violento y actividad pandillera. De acuerdo a la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), la creación de empleos se ha estancado en 1.1%. Es decir que hay pocos nuevos trabajos y/u oportunidades que ofrecen beneficios a trabajdorxs como una pensión o seguro social. 

El problema de esta pobreza perpetua se acentúa debido al enfoque actual en Estados Unidos de deportar a migrantes indocumentadxs y eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) que fue otorgado a salvadoreñxs indocumentadxs después del terremoto del 2001. Muchxs salvadoreñxs que llevan viviendo muchos años en Estados Unidos están siendo obligadxs a regresar a su país natal donde les esperan pocas posibilidades más allá de la supervivencia misma. 

En la Fundación Tamarindo hemos invertido en los esfuerzos de desarrollo de nuestra comunidad con un enfoque en educación, salud, bienestar, formación personal y micropréstamos. La presunción ha sido que el proporcionar educación y capacitación preparará a nuestra gente para participar en la fuerza laboral y contribuir a la comunidad y economía. Sin embargo, hay una diferencia aguda entre nuestra premisa y la realidad:

  • En busca de trabajo, lxs jóvenes abandonan la seguridad de Guarjila para ir a ciudades más grandes donde la seguridad es un problema común y los empleos son escasos.

  • Lxs jóvenes que no encuentran trabajo y oportunidades se unen a pandillas y/o participan en crímenes violentos.

  • Lxs salvadoreñxs huyen y arriesgan sus vidas migrando a Estados Unidos como trabajadorxs indocumentadxs (a menudo denominadxs "extranjerxs ilegales" en la prensa).

  • Las familias intentan sobrevivir mediante remesas que ahora se encuentran amenazadas por deportaciones masivas y la posible terminación de TPS. Ahora hay 1.2 millones de salvadoreñxs viviendo en Estados Unidos, lo cual representa el 19% de la población del país.

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Después de un profundo examen de conciencia y un análisis externo sobre oportunidades y recursos, la Fundación Tamarindo propone la siguientes iniciativas: 

 

Desarrollar oportunidades académicas y profesionales en base a un entendimiento integral de la economía salvadoreña para preparar a nuestra juventud para la fuerza laboral. 

Promover pequeños negocios mediante programas de micropréstamos y educación empresarial con un enfoque en mujeres y madres. 

Desarrollar una academia de inglés para convertir a Guarjila en una comunidad bilingüe dado que el dominio del inglés es clave para encontrar buenos empleos en El Salvador. 

Crear “negocios ancla“ en Guarjila que promuevan empleo sustentable y actividad económica. 

Desarrollar un centro de llamadas con el objetivo de contratar a 3000 trabajadorxs de Guarjila y comunidades vecinas. (2019) 

Completar desarrollo de infraestructura: 

- Murphy Family Field (completado 2018)

- Centro de Aprendizaje Thoman 

  (100% financiado/construcción 2019)

- Casa de Campo Cultural, Deportiva y Comunitaria

- Piscina Comunitaria

- Casa de Retiro/Restaurante Comunitario

- Centro de Salud y Bienestar

El trabajo es fundamental para la dignidad humana. Otorga la habilidad de mantenerse a uno mismo y a la familia y contribuir al crecimiento de la nación. 

- Pope Francis

Centro de Aprendizaje Thoman

Inauguración - 02/2020

Esta visión crea un entorno para que lxs Salvadoreñxs luchando para sobrevivir a base de remesas provenientes de Estados Unidos puedan convertirse en trabajadorxs asalariadxs donde viven. Esto no solamente creará empleos y oportunidades económicas sino que también abordará de manera directa los problemas de migración forzada, delincuencia juvenil y la proliferación de pandillas al generar alternativas reales. 

 

Estas iniciativas también disminuyen la necesidad de aquellxs deportadxs de intentar regresar a los Estados Unidos al darles una oportunidad para utilizar sus experiencias y conocimiento cultural adquirido en el extranjero para tener éxito en su país de origen, un concepto que llamamos “floreciendo localmente“. 

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